
En esta novela autobiográfica, Esther Freud, biznieta del psicoanalista Sigmund Freud e hija del pintor y grabador británico Lucian Freud y de su tercera pareja Bernardine Coverley, nos cuenta la historia de su infancia en el Marruecos de los años setenta junto a su madre y su hermana mayor.
La novela empieza con las protagonistas atravesando Francia y España en una vieja caravana antes de coger el ferry para cruzar el estrecho. Una vez instaladas en Marrakech, una de las mecas del movimiento hippie en aquella época, las dos niñas descubren entre inquietas y maravilladas la vida en el Mellah, el colorido de los mercados del zoco, las visitas al hammam…Juegan a ser mendigas, entrenan para hacer de acróbatas en la plaza Jemaa el Fna junto al novio marroquí de su madre, no van a la escuela y se preguntan cada mañana si comerán al día siguiente o en qué nueva experiencia mística y viajera las embarcará su madre. Las dos preferirían llevar una vida más convencional pero su madre las llevará por otros caminos en su sed de aventuras y su búsqueda de realización espiritual a través del sufismo en un entorno tan mágico como amenazante.
El libro es una inmersión en la vida cotidiana y las tradiciones del Marruecos de aquellos años y nos da un punto de vista nuevo sobre las andanzas de los hippies: el de sus hijos. No es una gran novela pero es un libro que nos cuenta una historia entretenida, emotiva e interesante desde la mirada de una niña de cinco años. Se publicó en 1992 y fue llevada al cine en 1998 con la actriz Kate Winslet en el papel de la madre.
Fotografía: Plaza Jemaa el Fna. Marrakech (Marruecos) 1996.