
Peregrinos de la belleza es el primer libro que escribió María Belmonte. La autora es licenciada en Historia y doctora en Antropología y actualmente trabaja como traductora.
En el siglo XVIII se consideraba que viajar a Francia, Italia o Grecia completaba la educación de los jóvenes aristócratas ingleses, un itinerario de carácter formativo que se llamó el Grand Tour y que podía durar varios meses o algunos años dependiendo del dinero de la familia o de los contactos que tuviera entre la nobleza europea. Otras veces, el motivo era la búsqueda de un clima más benigno para una salud delicada o simplemente huir de una sociedad muy encorsetada. En el siglo XIX la nueva burguesía industrial se apuntó a los viajes por Europa. El viaje formativo dejó paso al viaje romántico o de placer cuya motivación era el divertimento. Este tipo de viaje fue el precursor del turismo que conocemos hoy.
Peregrinos de la belleza hace un repaso riguroso y ameno de algunos de los personajes más famosos que visitaron Italia y Grecia. La parte dedicada a Italia abarca los siglos XVIII, XIX y XX y la parte dedicada a Grecia está centrada en el siglo XX. Aparecen literatos como D.H. Lawrence, Norman Lewis, Henry Miller, Patrick Leigh Fermor o Lawrence Durrell. El libro es la experiencia mediterránea de nueve viajeros pero también la de la autora porque María Belmonte aparece visitando los lugares por los que transitaron antaño estos escritores tratando de dar con el espíritu del lugar o lo que queda de él.
No todo es luz y belleza. En el trasfondo de las biografías nos encontramos con la pobreza, la pedofilia, el horror de la guerra, la violencia…
Los textos son muy amenos y están muy bien documentados con los paisajes del Mediterráneo como hilo conductor. Un libro muy recomendable no solo por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta y que nos invita a seguir buscando la belleza incluso en tiempos convulsos.